
Las puertas y ventanas de PVC se han utilizado ampliamente debido a su excelente aislamiento térmico, reducción de ruido, sellado y otras características. Especialmente en las regiones frías del norte de China y en zonas propensas a tormentas de arena, demuestran plenamente su superioridad inigualable. Sin embargo, tras años de uso, las ventanas de PVC también han mostrado ciertas debilidades, como una baja resistencia al impacto a bajas temperaturas, agrietamiento, envejecimiento y decoloración.
Desde la década de 1980, la capacidad de producción de CPE en China ha sido sólida, con una gran producción y una tendencia a la sobreoferta. Por lo tanto, es muy común que las empresas nacionales que fabrican perfiles de ventanas de PVC utilicen CPE como modificador de impacto. Después de la década de 1990, con el aumento de la producción de éster de ácido acrílico (ACR) en China, el costo disminuyó, lo que llevó a que más fabricantes adoptaran perfiles de ventanas de PVC. La superioridad del ACR ha demostrado cada vez más su efecto significativo en la mejora de la resistencia al impacto a bajas temperaturas del PVC, la reducción del agrietamiento y la mejora de los problemas de envejecimiento y decoloración. Actualmente, el principal modificador de impacto utilizado en el extranjero, especialmente en Europa, es el ACR, que tiene un rendimiento significativamente mejor que productos como el CPE como modificadores. Por lo tanto, la aplicación de ACR es una forma importante de mejorar el rendimiento de las ventanas de plástico PVC.
La selección de modificadores de impacto debe tener en cuenta los siguientes aspectos: primero, la compatibilidad con la resina de PVC debe ser moderada. Si la compatibilidad es excesiva, ambos tipos se mezclan completamente a nivel molecular. Los modificadores de impacto pueden actuar como plastificantes, adhiriéndose estrechamente a las moléculas de PVC y provocando que la fuerza de impacto actúe directamente sobre la cadena de PVC, sin mejorar la resistencia al impacto. Por el contrario, si la compatibilidad entre ambos es demasiado baja para lograr una dispersión uniforme, se pierde la adhesión al PVC y la fuerza de impacto no puede ser absorbida. Segundo, la temperatura de transición vítrea debe ser baja, lo que puede mejorar la resistencia al impacto del PVC a bajas temperaturas. Una vez más, el peso molecular debe ser alto y, si es necesario, se recomienda una reticulación suave para mejorar el efecto de refuerzo. Segundo, no debe tener un impacto significativo en el rendimiento y las propiedades físicas del PVC. Una vez más, la resistencia a la intemperie debe ser buena y la expansión del molde debe ser pequeña. Finalmente, la mezcla con PVC tiene buena procesabilidad y buena resistencia al calor (resistencia a la deformación, estabilidad térmica). Ningún modificador es perfecto, por lo que al elegirlo, además de prestar atención a los aspectos mencionados anteriormente, también es importante considerar sus funciones principales.










